martes, 16 de junio de 2009

El flautista

Amado por tiempo, adorado por Gaya; viento, hierba y arroyo, se complacían con el agitar mágico de sus dedos, magia nacía de ellos, y mágico era el sonido de aquella flauta.
Cuentan que el viejo roble, impregnado por el tiempo, impregnado del logos que solo otorga el nacer en tiempos sin cuenta. Un día, en su pueril alma concibió un sonido, pensó lo que nunca nada, ni nadie había pensado antes, de tan solo una gota de su dorada sabia, nació el flautista. Único y antiguo, desde el momento de nacer, el flautista fluyo, fluyo como su música, desbandado pero encantador…tal y como era su son.
Eternidades durmiendo arrullado en los lomos de la brisa, tal como si fuera una hoja resignada a la muerte, se quedo esperando la cura de un dolor vacio. Un día, la brisa le dejo durmiendo junto a un viejo sauce, el gran sauce hojas de plata era llamado. Como ninguno antes, aquel sauce conocía su dolor, único y antiguo desde la primera luz vista, nadie había como él y jamás lo habría. El sauce lo cobijo en sus hojas de plata y le regalo su lomo, para que sobre los eternos bamboleos del péndulo…pudiese tocar en una eternidad.
Por largas eras no hubo brisa en el mundo, más que algún suspiro contemplativo del viento. Pues este solo se entretenía revoloteando junto al flautista; admirándole y envidiándole.
Pero por más que le amasen y quisiesen, un sentimiento resaltaba en el espíritu de quien le viese…le compadecían. Su música como una mágica visión, hacía crecer los corazones de quien pasase, pero al mismo tiempo en que su música nacía, su corazón era consumido. Pues, qué es la más bella música, qué es la perfección, sino tienes eso…eso que pides, eso que gritas, eso que anhelas, pero que solo puedes sentir…
Un día la primavera llega…y junto a ella, una joven. Su cabello blanco y rostro dorado, parecían esculpidos por aquellos magnánimos genios que nacen solo una vez. En silencio tomo asiento, y oír a su amante sin nombre fue su tarea. Nunca hablaron, pocas veces se miraron, pero nunca amor así ha conocido el mundo. Pues que se necesita para amar, sino más que amor. El canto de la flauta nunca antes había sido tan maravilloso; tan suaves ¡y tan gloriosas!, fueron las notas, que en aquel momento del mundo, solo hubo primavera junto al viejo árbol.
Un día la primavera termino, y aquel día la joven se fue con ella. Al mismo tiempo se moría la magia del flautista; vivir la soledad solo conociendo soledad, es un terrible castigo…pero peor castigo es vivirla, después haber tenido la compañía de ella. El viejo sauce le abrazaba, como intentando consolarle, ¿pero que podía entender éste del corazón del flautista? Por primera vez era amante, y ahora por primera vez, era despojo.
Al mirarle el corazón del viento sucumbió. Te haz enamorado de una primavera…le dijo…y como cada primavera, ha muerto; pero cada una que se va, vive en la próxima; nace, crece y muere en forma de una flor. Dadme tu flauta y te hare mi hijo…así podrás buscarle por la eternidad, y algún día…si el destino siempre envidioso de los que aman, te permite volver a encontrarle, será tuya para siempre.
El flautista a cambio de su única oportunidad, cedió su flauta sin pensarlo a aquel que ahora era su padre…no lo lamento, ni miró atrás.
Cuentan los viejos que si guardamos silencio, aún podemos escuchar como el viento intenta tocar aquella flauta, pero a pesar de lograr inquietar, el viento nunca ha logrado conmover. Cuentan las hojas…que el flautista alzo sus alas, y voló; voló sin rumbo, pero con un destino; también, cuentan que los hombres con el tiempo, lo llegaron a llamar colibrí
Y una vez…cuando vino a mi orilla para beber, me dijo al oído…que nunca ha dejado de buscarla.

1 comentario:

  1. " Nunca hablaron, pocas veces se miraron, pero nunca amor asi ha conocido el mundo. pues qué se necesita para amar, sino más que amor. El canto de la flauta nunca había sido tan maravilloso, tan suaves y tan gloriosos, fueron las notas que en aquel momento del mundo, solo hubo primavera junto al viejo árbol".
    me gusto mucho estas frases, están lindas, como para un poema de amor... si me lo permties, cuando este con la muchacha que me gusta me gustaria decirle algo parecido... "no se que decir, pero para el amor solo tengo amor". jajajaja.
    Ojala que eso que se pierde vuelva, todos al parecer damos esa lucha como podemos... aunque es más facil abandonarse al vacío.

    ResponderEliminar