martes, 12 de mayo de 2009

la figura del riel

El tren avanzó, implacable y monótono como siempre. Las luces del paisaje, pasaron como pequeñas luciérnagas errantes. Un pequeño cuerpo, se aterra al escuchar la bocina, de una luz lejana, y sin más, se aferra de los rieles. Un maquinista empieza ha cansarse de jalar la bocina, mientras sus pensamientos le terminan por superan…
El cien por ciento de los hombres, sueña que le paguen sin trabajar…el 90% de los padres, anhelan ver crecer a sus hijos…los maquinistas, son el gremio que jubila más joven…también son unos de los que más van al psicólogo…no es la primera niña…puede ser la última…o simplemente una más…el humano promedio, tarda en reaccionar al menos un segundo…un tren cargado, necesita para detenerse al menos un km…
Presiono suavemente el acelerador, buscando acabar pronto. Cerró los ojos y agacho la cabeza, así en la sesión del jueves, no tuviese que recordar su rostro.
El momento paso en silencio, el tren continúo con su pesado andar. El maquinista, no detuvo el tren, pues la experiencia que le daba haberse bajado veinticuatro veces, le imponía que era una perdida de tiempo…lo mejor era cumplir el itinerario.

2 comentarios:

  1. Bastante interesante, me gusto, lo encuentro coherente y que en él hay una especie de tejido que le da una continuidad clara, pero sabes lo más importante es: me quedo la sensación de que hay algo, será la muerte o será la resignación, que es un anónimo que pasa a la velocidad de un tren y que el tren no se puede detener. Mejor es cerrar los ojos y creer que todo debe continuar en un itinerario o un deber ser ya previsto.

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  2. En el fondo: hay algo al leer que se traspasa, que quizás no sé decir muy bien, pero uno se queda con una impresión de resignacion, de cierta oscuridad imperterrita.

    Mauricio.

    Pd. No se porque salio el comentario con el nombre de estudiantes arriba

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