Por muchos años el huaso Juan soñó con riqueza para dejar de trabajar en el campo, pero tras los mismos años el sol se había consumido su juventud y ya solo era un viejo que soñaba con tener plata. Un día su suerte pereció cambiar, compartiendo como todas las tardes después de su trabajo, y de la mano de su buena cañita de vino, y de cañita en cañita y de conversación en conversación, llego a su oído que un rico de renombre Don francisco Javier del solar, avaro y ambicioso como todos los ricos, había enterrado toda su riqueza a los pies de su viejo silo de Maiz, una torre de al menos veinte metros de altura y que bordeaba fácilmente los 100 años, calculaba el huaso. Al otro día de mañanita estaba plantado a los pies de la torre con pala y picota en mano, no dudo en faltar a su trabajo, a pesar de que su patrón lo tenia advertido de que si volvía a ausentarse lo cortaría de la pega, ya no le aguantaría más ausencias por culpa de sus borracheras, pero que era un trabajo en que se partía el lomo y apenas sacaba pal` pan, comparado a las riquezas que le daría aquel tesoro, así estuvo todo el primer día picando y sacando tierra sin parar, y ni siquiera a comer paro, parecía que ya olía la plata y eso más le picaba a seguir enterrando la pala, pero por mucho que escarbase el primer día nada encontró, a parte de zapatos viejos.
El segundo día…la misma historia, el olor se hacia más fuerte, la emoción le estremecía y más ganas de trabajar tenía, pero tan solo otro día sin comer se mando. Para el tercer día ya casi le había dado la vuelta sacando tierra a la torre del silo, pero aún del tesoro no tenia más que el olor, así llego al sexto día le había dado ya dos veces la vuelta a la torre, de tanto sacar zapatos viejos perdió la cuenta, pero sin embargo el olor de la plata lo hacia estremecerse de alegría. A mitad del día ¡le dio una fatiga! que tuvo que parar a comer algo, pero justo cuando salía de la verdadera zanja que había hecho alrededor del silo, piso lo que parecía cuero, descubrió un poco más la tierra y ahí estaba, era una maleta, ni lo pensó y la abrió, en la maleta estaba su sueño…en ella estaba toda la plata que había querido en su vida, cuando la estaba abrazando y besando, una crujidera lo hizo poner atención y más atención le hizo poner el poco de tierra que le callo en el pelo, se paro asustado y vio como la torre a cada segundo se hacia más grande, con desesperación trataba de salir corriendo con la maleta, pero al tratar de correr con ella descubrió esta pesaba mucho, ya que su cuerpo recordaba la fatiga justo en el peor momento, tiraba y tiraba de la maleta, tratando de alejarse de la torre, y de tirar y tirar la maleta muy poco se alejo y al mirar hacia arriba solo vio ladrillos y fue lo último que vio…
El segundo día…la misma historia, el olor se hacia más fuerte, la emoción le estremecía y más ganas de trabajar tenía, pero tan solo otro día sin comer se mando. Para el tercer día ya casi le había dado la vuelta sacando tierra a la torre del silo, pero aún del tesoro no tenia más que el olor, así llego al sexto día le había dado ya dos veces la vuelta a la torre, de tanto sacar zapatos viejos perdió la cuenta, pero sin embargo el olor de la plata lo hacia estremecerse de alegría. A mitad del día ¡le dio una fatiga! que tuvo que parar a comer algo, pero justo cuando salía de la verdadera zanja que había hecho alrededor del silo, piso lo que parecía cuero, descubrió un poco más la tierra y ahí estaba, era una maleta, ni lo pensó y la abrió, en la maleta estaba su sueño…en ella estaba toda la plata que había querido en su vida, cuando la estaba abrazando y besando, una crujidera lo hizo poner atención y más atención le hizo poner el poco de tierra que le callo en el pelo, se paro asustado y vio como la torre a cada segundo se hacia más grande, con desesperación trataba de salir corriendo con la maleta, pero al tratar de correr con ella descubrió esta pesaba mucho, ya que su cuerpo recordaba la fatiga justo en el peor momento, tiraba y tiraba de la maleta, tratando de alejarse de la torre, y de tirar y tirar la maleta muy poco se alejo y al mirar hacia arriba solo vio ladrillos y fue lo último que vio…
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